El pasado sábado, 12 de marzo, se jugó en San Vicente la ida de la semifinal de la liga femenina, nos enfretábamos a las chicas de la Universidad Politecnica de Valencia.
El resultado fue 13 - 2 a nuestro favor, pero creo que esta vez no entraré en juzgar ni nuestro juego ni siquiera el del equipo contrario, porque creo que toda la culpa de lo que sucedió el sábado en San Vicente fue provocado por un pésimo arbitraje.
Todos entendemos que pitando es la mejor manera de que los nuevos arbitros practiquen, además, esta claro que hacen mucha falta en la liga valenciana. ¿¿Pero no sería más productivo para ellos y menos "destructivo" para nosotras, las jugadoras, que uno de estos arbitros principiantes pitara con un arbitro veterano??
Bueno, ahora nos queda el partido de vuelta en Valencia que esperamos que ni se parezca a nuestro último enfrentamiento.